Olimpo León Cárdenas Moreira nació en Vinces, pequeña población de la provincia de Los Ríos, en Ecuador, el 12 de julio de 1919. Huérfano de padre y madre a los tres años, fue entregado a su madrina quien lo crió y le inculcó el gusto por la música popular. Contó que de muchacho, viviendo ya en Guayaquil, veía los artistas del cine mexicano, especialmente Tito Guízar y Lorenzo Barcelata, y como tantos otros, soñaba con ser algún día como ellos. Tarareaba sus canciones todo el tiempo y sus amigos y conocidos lo incitaron a presentarse en el espacio del Tío Pepe, de la Voz del Litoral, obteniendo los primeros aplausos, que serían definitivos, pues perdido el miedo al micrófono, siguió presentándose hasta llegar a La Corte Suprema del Arte los jueves por la RCE (Radiodifusora del Ecuador), donde recibía como premio el derecho a presentarse los domingos en el American Park. A los 18 años, cuando había acumulado suficientes aplausos, se unió con el compositor Carlos Rubira Infante e integraron el dueto Cárdenas-Rubira, grabando el primero de lo que sería su larga cadena de éxitos en el acetato, el pasillo “En las lejanías”. La unión con Rubira duró poco y en 1950 lo encontramos como integrante del Trío Los Trovadores del Ecuador. Emprendió entonces la aventura de recorrer su país en buses destartalados, taxis viejos y trenes de buitrón que lo llevaban a Ambato, Riobamba, Tulcán y Quito, además de las muchas poblaciones intermedias en la provincia. “Fue un recorrido de tres años de la sierra hacia la costa y viceversa. Me enfrenté a toda clase de públicos y fue entonces cuando decidí ampliar mis horizontes, triunfar en el extranjero”, contó años después.